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El cuerpo grita, lo que la boca calla

El cuerpo grita, lo que la boca calla

Las emociones, en especial el sufrimiento, la rabia, el dolor y el estrés, suelen relacionarse con cada una de las enfermedades que sufre el ser humano.

Si bien las afecciones físicas tienen una explicación científica y hasta un tratamiento para su cura, hay quienes manejan la teoría de que todo deriva de las emociones.

Incluso, los médicos recomiendan ante la enfermedad mantener el buen humor, el bienestar y la calidad de vida. Hasta se apegan a terapias alternativas que mejoren el ánimo y den visiones positivas, siempre que no se abandone el tratamiento farmacológico.

Los niños pasan menos tiempo al aire libre que los presos

Los niños pasan menos tiempo al aire libre que los presos

Los niños pasan menos tiempo al aire libre que los presos. Los hijos se han convertido en trofeos para sus padres y, como todo trofeo que se precie, deben estar a buen recaudo, preferentemente entre las cuatro paredes de casa, donde supuestamente estarán seguros. De hecho, la tendencia a encerrar a los niños en el hogar para protegerles de los peligros que les acechan allá “afuera” es cada vez más preocupante. 

Un niño feliz es ruidoso, inquieto, alegre y revoltoso

Un niño feliz es ruidoso, inquieto, alegre y revoltoso

Aunque no nos gusten, debemos entender que el hecho de que los niños no paren quietos es normal. Están en la edad de descubrir y experimentar, y no deberíamos coartarles.

Un niño feliz, que disfruta interactuando y descubriendo el mundo, es ruidoso y revoltoso. Ahora bien, en los últimos tiempos está apareciendo un movimiento que nos llama mucho la atención y que nos preocupa: la “niñofobia”.

Los terribles daños que causan los "padres helicóptero" al volar sobre sus hijos incesantemente

Los terribles daños que causan los "padres helicóptero" al volar sobre sus hijos incesantemente

Este término surgió en el año 1969, cuando Haim Ginnott escribió en su libro Between Parent & Teenager: “mi madre sobrevolaba sobre mí como si fuera un helicóptero”. Más tarde, en los años 2000, se retomó para hacer referencia a un fenómeno que se estaba extendiendo entre las familias de clase media de los países más desarrollados.

Científico de Harvard: “Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional”

Científico de Harvard: “Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional”

Howard Gardner es un prominente neurocientífico estadounidense, psicólogo, profesor de Harvard y autor de la teoría de las inteligencias múltiples. ha recibido innumerables reconocimientos por su trabajo entre ellos el Premio Príncipe de Asturias. Lo entrevistó el diario La Vanguardia de España sobre sus teorías y sus concluyentes planteamientos invitan a la reflexión
“Aprender es el único antídoto contra la vejez y yo lo tomo cada día en Harvard con mis alumnos. Es tonto clasificar a los humanos en listos y tontos, porque cada uno de nosotros es único e inclasificable”, sostiene.

Hijos perfectos, niños tristes: la presión de la exigencia

Hijos perfectos, niños tristes: la presión de la exigencia

Los hijos perfectos no siempre saben sonreír, ni conocen el sonido de la felicidad: temen cometer errores y nunca alcanzan las elevadas expectativas que tienen sus padres.

Su educación no está basada en la libertad ni en el reconocimiento, sino en la autoridad de una voz estricta y demandante.

En la actualidad, la depresión en adolescentes es un problema muy grave, y muchas veces radica en la exigencia desmedida por parte de los padres. Resultando una posible falta de autoestima, ansiedad y un elevado malestar emocional.

Si no puedes perdonar a alguien, lee esto

Si no puedes perdonar a alguien, lee esto

Conozco cada proverbio, cada consejo, cada opinión común acerca de esto porque intenté encontrar respuestas en una multitud de libros. Leí todas las publicaciones en los blogs dedicadas al arte de dejar ir la ira. Anoté varias frases de Buda, me las aprendí de memoria y ninguna de ellas me funcionó. Sé que la distancia entre «decidir perdonar» y la verdadera sensación de paz interior puede ser insuperable. Lo sé.

Cómo me volví egoísta y empecé a vivir

Cómo me volví egoísta y empecé a vivir

«Vivir para uno mismo» es una frase que espanta a muchos. Las consecuencias son bien conocidas: el vicio, la depravación y la degradación. Es decir, echar a perder la vida... Pero un día me di cuenta de que mi vida a menudo ya no me pertenecía. Que tenía demasiados «debo» y pocos «quiero». Mis responsabilidades aplastaban mis sueños como una lámina de piedra y yo aún le intentaba encontrar una justificación.

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