Blog de Francisco de Sales

Sí se puede controlar el incontrolable mundo de los sentimientos

Sí se puede controlar el incontrolable mundo de los sentimientos

En mi opinión, el mundo de los sentimientos tiene más fuerza que la mente y es más difícil de controlar. Pero no imposible.

El Ser Humano consta básicamente de sentimientos y son ellos, generalmente, quienes gobiernan y dirigen.

El sentimiento de cada momento hasta marca el estado de ánimo, y en función de ese estado uno ve su vida y el mundo como algo agradable, enemigo, armonioso, complicado, agresivo, hermoso, confuso, desesperante, maravilloso, trágico, imposible de controlar…

ABANDONA TU VIDA SI QUIERES VIVIR

ABANDONA TU VIDA SI QUIERES VIVIR

En mi opinión, la convivencia entre lo espiritual y lo mundano, lo divino y lo cotidiano, todo ello dentro de la misma persona –que es algo que  cuesta aceptar- y en este mundo y en las circunstancias en las que cada uno está, es una tarea difícil de compaginar.

Pero no hay otra opción.

TODO SE PAGA CON VIDA

TODO SE PAGA CON VIDA

 

 

En mi opinión, la revisión serena y profunda de las motivaciones que hay detrás de cada una de las cosas que hacemos nos puede revelar grandes sorpresas, porque podemos llegar al descubrimiento inesperado en ciertos aspectos de nuestra vida, o modos de actuar, de que seguimos sin ser conscientes de ellos y, por lo tanto, estamos pagando un precio que puede llegar a ser muy elevado y que –esta es la buena noticia- podemos evitar.

 

ACEPTAR LO QUE NOS OFRECEN

ACEPTAR LO QUE NOS OFRECEN

 

 

En mi opinión, cuando nos hacen un ofrecimiento y lo rechazamos –y salvo que sea algo indeseado o desagradable- estamos cometiendo un grave error.

 

A veces nos confunde el ego en algunas actitudes, y nos hace obrar del modo que no es correcto o adecuado.

 

REDEFINE EL SENTIDO DE TU VIDA

REDEFINE EL SENTIDO DE TU VIDA

 

(Cuando se habla de “El Sentido de la Vida”, se refiere a la dirección que tiene, a la razón de ser o la finalidad, a la orientación lógica que discurre de acuerdo con la naturaleza de nuestra conducta y nuestros principios, a lo que es de conformidad con nuestra esencia, a nuestra verdad encaminada en la dirección en que podamos encontrarnos con nosotros mismos)

 

 

SER DIOS Y HUMANO

SER DIOS Y HUMANO

 

 

En mi opinión, esa dicotomía en la que nos partimos, poniendo en un lado lo “animal” de nosotros y en el extremo opuesto -como si realmente fuera lo opuesto-, lo “celestial” –que cuesta reconocer y admitir en uno mismo-, nos hace encarar de un modo equivocado la relación con esa parte divina QUE SOMOS. Nos cuesta entenderla sin conflictos como algo nuestro, o algo que está en nosotros, y la llegamos a entender mejor y más fácilmente como algo exterior y ajeno que hemos de buscar en lo exterior y en lo ajeno para importarla e incorporarla.

¿POR QUÉ JUZGAMOS A LOS OTROS?

¿POR QUÉ JUZGAMOS A LOS OTROS?

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”. (Lucas 6, 37)
“¿Quién eres tú para juzgar a tu prójimo?”. (Santiago 4,12)

En mi opinión, nos equivocamos mucho y muy a menudo cuando se trata de juzgar a los otros.

CON EL PASO DE LOS AÑOS

CON EL PASO DE LOS AÑOS

En mi opinión, no es el paso de los años lo que hace que uno vaya modificándose y siendo capaz de ver y sentir las cosas de un modo distinto, sino que es el paso de uno mismo por la vida lo que hace que se puedan ver y sentir LAS MISMAS COSAS DE UN MODO DISTINTO.

Acercarse a la madurez –o la vejez, que el límite está indefinido- aporta una visión más serena y más atinada de las cosas.

Uno aprende a relativizar las cosas y se da cuenta de que nada es tan grave como aparenta en el momento en que se produce.

LOS SABIOS NO ODIAS

LOS SABIOS NO ODIAN

 

 

Diccionario de la Lengua Española – ODIO:

Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

 

Wikipedia – ODIO:

El odio es un sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir a su objetivo.

Páginas