Blog de Francisco de Sales

NO BUSQUES, DÉJATE ENCONTRAR

NO BUSQUES, DÉJATE ENCONTRAR

 

 

En mi opinión, el ansia de querer conocer más –pero en muchas ocasiones sólo conocimiento que después no se llevan a la experiencia-, y la creencia de que todo lo que hay que aprender hay que aprenderlo fuera, hacen que nos olvidemos de la que puede ser la verdadera o la mejor fuente a la que podemos acceder: nosotros mismos.

 

LA SERENIDAD COMIENZA AL ACEPTAR LA REALIDAD

LA SERENIDAD COMIENZA AL ACEPTAR LA REALIDAD

 

 

En mi opinión, hay demasiadas cosas ajenas y externas a las permitimos que tomen el mando de nuestro estado de ánimo.

 

Dependemos excesivamente de los otros y sus opiniones, y les permitimos inmiscuirse en nuestra vida y que nos aporten inseguridad y rabia o dolor.

 

Dependemos en demasía de nuestra mente, que no siempre está de nuestro lado y a nuestro favor, y tiene tendencia a aportarnos insatisfacciones aprovechando la falta de control sobre ella.

 

UNA SONRISA ABRE TODAS LAS PUERTAS

UNA SONRISA ABRE TODAS LAS PUERTAS

 

 

En mi opinión, el mundo está necesitado de más sonrisas.

 

No sé cómo, pero la mayoría de los adultos hemos llegado a una situación en la que nos hemos puesto la máscara de la seriedad tantas veces y durante tanto tiempo… que se nos ha olvidado quitárnosla.

 

Una sonrisa es la mejor carta de presentación.

 

NO TE COMPARES CON OTROS

NO TE COMPARES CON OTROS

 

 

En mi opinión, las personas que entran en el peligroso mundo de las comparaciones están irremediablemente destinadas a salir perdiendo y a quedarse aún peor de lo que estaban antes de compararse.

 

Tiene su explicación: las comparaciones siempre se hacen con personas que están mejor o que aventajan o que aparentan ser claros ganadores. Y ahí está el principio de la frustración, porque si uno se compara con alguien que esté en inferioridad de condiciones no saldrá perdiendo.

 

HAY QUE DAR, HAY QUE DAR, HAY QUE DAR

HAY QUE DAR, HAY QUE DAR, HAY QUE DAR

 

 

En mi opinión, compartir lo que tenemos es una tarea para la que deberíamos nacer inevitablemente predestinados.

 

A mí me gusta imaginar que es algo genético, algo que late continuamente y que nos hace ser generosos con los otros, con lo cual estaremos siéndolo con nosotros mismos. La satisfacción de dar a los otros devuelve a cambio el placer de sentirse generoso y dar rienda suelta a la nobleza y generosidad que al Ser Humano le corresponde.

 

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