Reflexiones

¿QUÉ TENGO QUE APRENDER DE ESTO?

¿QUÉ TENGO QUE APRENDER DE ESTO?

 

 

En mi opinión, esta es la respuesta –aunque sea una pregunta- que debemos aplicar en cada uno de esos casos desagradables o desconcertantes que se presentan en nuestra vida, y no quedarnos en la rabia y el enfado –que muchas veces es una pataleta infantil- con los que respondemos ante lo que no nos gusta y no queremos aceptar por las buenas.

 

QUIEN TE PIDE AYUDA TE ESTÁ AYUDANDO

QUIEN TE PIDE AYUDA TE ESTÁ AYUDANDO

 

 

En mi opinión, cada vez que encontramos alguien que –creemos- necesita de nuestra ayuda estamos asistiendo a un momento especial en que una lección que nos es necesaria nos está siendo ofrecida.

 

Por supuesto que hay excepciones, pero es bastante general que aparezca ante nosotros alguien que está necesitado de algo cuando somos nosotros, precisamente, los que estamos necesitados de otro algo. Esto es así, en general, ya que en un artículo no se pueden tratar todos los casos individuales y uno por uno.

 

NO PUEDES ESCAPAR DE TI

NO PUEDES ESCAPAR DE TI

 

En mi opinión, esta fantasía que probablemente haya ocupado tu mente en alguna ocasión –aunque no hayas estado presente conscientemente en eso- es algo, lógicamente, imposible.

 

No puedes escapar de ti. Lo sabes.

 

Es un deseo ocasional y disparatado al que conviene no aferrarse porque es dañino y contraproducente.

 

"NO LO SÉ" PUEDE SER UNA RESPUESTA DIGNA

“NO LO SÉ” PUEDE SER UNA RESPUESTA DIGNA

 

 

En mi opinión, no deberíamos conformarnos nunca con una respuesta que sea “no lo sé”. Incluso aun cuando sea cierto que no se sabe.

 

Estoy en desacuerdo con esa respuesta cuando con ese “no lo sé” lo que se pretende es dar por cerrada la duda –para no enfrentarse a la realidad- y entonces se deja de ese modo a la pregunta sin respuesta.

 

¿QUÉ HACER CUANDO NO APETECE HACER NADA?

¿QUÉ HACER CUANDO NO APETECE HACER NADA?

 

 

En mi opinión, a veces uno llega a sentir la sensación de que no le apetece hacer nada, que nada le parece lo suficientemente atractivo o estimulante como para ponerse a hacerlo.

 

Es estos casos conviene conocer el origen de ese estado, ya que no es lo mismo estar apático que deprimido, ni es lo mismo la vagancia que la irresponsabilidad.

 

Y cuando uno busca ese origen ha de ser, por supuesto, absolutamente sincero y no disfrazar una cosa de otra o denominarla con un nombre distinto.

 

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