La fatiga de estar bien: cuando el bienestar se vuelve una nueva forma de estrés

Persona en un entorno digital mirando su móvil con expresión de cansancio, simbolizando la fatiga de intentar estar bien todo el tiempo

🌿 El nuevo mandato invisible: “tienes que estar bien”

Durante años, el bienestar fue sinónimo de equilibrio, calma y salud mental. Pero en la actualidad, esa búsqueda se ha convertido en un imperativo social.
El mensaje se repite en redes, charlas y libros: “sé positivo”, “agradece todo”, “piensa en energía buena”.
Y aunque la intención parece noble, para muchos se transforma en un nuevo tipo de presión.
Una fatiga silenciosa: la de tener que sentirse bien todo el tiempo.

Cada vez más personas confiesan sentirse agotadas no solo por el trabajo o las rutinas, sino por la necesidad constante de mostrar fortaleza emocional, de no “caer”, de ser “resilientes” incluso cuando la vida pesa.
Así, el bienestar —que debería liberar— se vuelve otra jaula invisible.

💭 Cuando el autocuidado se convierte en obligación

Practicar meditación, hacer yoga, llevar una dieta balanceada o repetir afirmaciones puede ser profundamente beneficioso.
El problema comienza cuando esas prácticas dejan de ser un acto de amor propio y se transforman en una lista más de tareas por cumplir.
Frases como “debería meditar más”, “no estoy lo suficientemente consciente” o “tengo que pensar en positivo” se convierten en recordatorios constantes de lo que falta.

La psicóloga británica Natasha Sharma advierte que el llamado “positivismo tóxico” genera un efecto contrario: en lugar de aliviar, reprime las emociones reales.
Negar el cansancio, la tristeza o la frustración no nos vuelve más fuertes, solo nos desconecta de nuestra humanidad.

⚖️ La paradoja del bienestar moderno

El bienestar, en su versión más comercial, promete felicidad permanente.
Pero la vida no funciona así.
El bienestar auténtico no consiste en evitar el malestar, sino en aprender a convivir con él sin miedo.

Vivimos en una cultura que idealiza la productividad y el autocontrol.
Incluso el descanso se planifica, el ocio se mide y la meditación se convierte en competencia.
No sorprende que tanta gente se sienta agotada por intentar “vivir bien”.

El filósofo Byung-Chul Han lo resume en “La sociedad del cansancio”:

“Hoy el sujeto se explota a sí mismo creyendo que se está realizando.”
El bienestar se transforma así en una exigencia más dentro de la lógica del rendimiento.

🧘‍♀️ Recuperar el sentido del bienestar

¿Cómo salir de esa trampa?
No se trata de abandonar las prácticas saludables, sino de reconectarlas con su propósito original: el autocuidado genuino.
Algunas claves para lograrlo:

  1. Aceptar la incomodidad.
    Sentirse mal a veces no significa fracasar. Es una señal humana, no un error a corregir.
  2. Practicar sin obligación.
    Meditar, escribir o caminar deben ser espacios de encuentro, no una carga más en la agenda.
  3. Reducir el ruido digital.
    Las redes sociales promueven una versión idealizada del bienestar. Compararse es inútil.
  4. Valorar el descanso mental.
    No todo crecimiento requiere acción. A veces, el bienestar nace en la pausa.

💬 Escuchar lo que duele también es bienestar

El verdadero bienestar no brilla, no siempre sonríe, ni cabe en una historia de Instagram.
A veces se encuentra en momentos silenciosos: cuando aceptamos no tener todas las respuestas, cuando nos permitimos llorar, cuando descansamos sin culpa.
No hay bienestar sin vulnerabilidad, ni fortaleza sin descanso.

La fatiga de estar bien es, en el fondo, el síntoma de una sociedad que teme detenerse.
Pero detenerse —por fin— es quizás el acto más saludable de todos.

🌱 Reflexión final

El bienestar no se mide por cuántas rutinas cumplimos ni por la sonrisa que mostramos.
Se mide en autenticidad: en la capacidad de sentir, descansar y elegir lo que realmente nos nutre.
Tal vez la próxima vez que sientas “cansancio de estar bien”, lo que tu cuerpo y tu mente te están pidiendo no es más disciplina, sino menos exigencia.

Porque cuidarse también es dejar de intentar tanto.

📘 Referencias consultadas:

  • Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder.
  • Sharma, N. (2021). “The Toxicity of Positivity: When Good Vibes Become Bad”. Psychology Today.
  • Seligman, M. (2018). La auténtica felicidad.
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