Educacion

Nos quedamos en la edad en la que nos hizo falta amor

Nos quedamos en la edad en la que nos hizo falta amor

Con mucha frecuencia me encuentro con personas que por fuera parecen de 20, 30 o 40 años, pero en su interior son como si se hubiesen quedado en su mas tierna infancia, aún añoran el amor que les hizo falta cuando eran pequeños. Y se quedan así hasta el momento en el que por su cuenta aprenden a encontrar la satisfacción en sí mismos

Nos quedamos en la edad en la que nos hizo falta amor.

Cada etapa tiene sus necesidades, es decir, la forma en que requerimos del cuidado y amor de los padres cambia año tras año.

¿Calmas a los niños con un celular o Tablet? Entérate del daño que les estás haciendo

¿Calmas a los niños con un celular o Tablet? Entérate del daño que les estás haciendo

Quienes tienen la fortuna de ser padres, seguramente saben lo complicado y también desesperante que puede llegar a ser el tener que calmar a un niño cuando éste se encuentra enojado, llorando o haciendo berrinche. La mayoría no está seguro de lo que en realidad desean o simplemente no se toman el tiempo de averiguarlo y lo que más fácil se les hace es darles algo para que se entretengan y dejen ese comportamiento desquiciante.

El Homo Imbecilis: La Culminación de la Evolución Humana

El Homo Imbecilis: La Culminación de la Evolución Humana

Nuestro bien instalado paradigma científico nos dice que el ser humano moderno es el resultado de una larga cadena evolutiva de mamíferos y primates que –por obra y gracia de las consabidas mutaciones aleatorias– produjo un homínido supuestamente inteligente, consciente de sí mismo y capaz de dominar y modelar la naturaleza a su antojo. Pero mira por dónde, la evolución debe ser caprichosa –por decir algo– porque la especie humana es la única que no posee un único lenguaje común (más allá del lenguaje no verbal) para comunicarse con sus semejantes. ¿Extraño, no?

La filosofía...¿Es realmente útil para la vida cotidiana?

La filosofía...¿Es realmente útil para la vida cotidiana?

Si bien la filosofía aparece para un competitivo y oportunista del mercado como algo inútil, propio de los románticos, utópicos o delirantes, los hechos muestran que aquel que aprendió a ver y a pensar la vida con un sentido más profundo, está en condiciones más ventajosas aún para competir y aprovechar las oportunidades del campo práctico y “terrenal”. Pues quien sabe elegir no cae víctima del estrés y no se conforma con una actividad limitada por los horarios y abrumada por el apuro. Así, la filosofía le ayuda a lograr el sentido de lo que hace, el “para qué lo hace” y qué hacer con lo que obtiene de lo que hace de manera autónoma y creativa.

Síndrome del esclavo satisfecho

Síndrome del esclavo satisfecho

LA TRAMPA MENTAL DEL ESCLAVO CULTO.

Planteando un absurdo con cierta ironía, diríamos que lo peor que le podría pasar a un esclavo es sentirse satisfecho con la vida que está viviendo y con el trato que le ofrecen. Este tipo de satisfacción paradójica, que en la cultura actual es propia del neurótico adaptado, no piensa ni prevé el futuro y reduce la vida a la satisfacción inmediata de lo cotidiano.

El vacío existencial de ser inteligente

El vacío existencial de ser inteligente

Es muy frecuente escuchar que quienes son inteligentes tienen dificultades para integrar la teoría con la práctica y que no suelen resolver a tiempo las cuestiones sencillas y simples de la vida cotidiana.

Parecería que les resulta más fácil y cómodo convivir con la teoría. Por eso, se los puede identificar por su manía de teorización y por la velocidad de dar respuestas a cuestiones teóricas catalogadas por ellos mismos como superiores.  Es decir, son poco prácticos y así se los considera por quienes conviven con ellos.

La infancia, Víctima de la mirada Hipersexualizada de los adultos

La infancia, Víctima de la mirada Hipersexualizada de los adultos

Hipersexualidad infantil en un mundo hipersexualizado

Segunda parte

La infancia es el momento y el lugar del crecimiento bio-psico-emocional y socializador que, en estricto sentido pedagógico, debería caracterizarse por la delicadeza y el cuidado de la mente infantil.

Por razones obvias y naturales, sabemos que en ningún niño se dan las condiciones de madurez física y psico-emocional que justifiquen o avalen la búsqueda desmedida de placer o la exacerbación de una sexualidad en formación, como creen o suponen muchos adultos.

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