Reflexiones

TODAS LAS PERSONAS SON GRANDES MAESTROS

 

TODAS LAS PERSONAS SON GRANDES MAESTROS

 

 

En mi opinión, no es imprescindible –ni tampoco es posible- encerrarse durante años en un Monasterio de Clausura, ni en un Lamasterio en lo más profundo del Tibet, ni haber tratado personalmente con Buda, para conocer a un Gran Maestro.

 

Es mucho más sencillo: cada persona que aparece en tu vida es un Maestro.

 

No lo dudes.

 

Sólo tienes que estar atento y receptivo, y lo comprobarás.

 

ASUMIR LA ESPIRITUALIDAD

ASUMIR LA ESPIRITUALIDAD

 

 

En mi opinión, hay una gran cantidad de personas que se están dejando arrastrar por lo que propone la sociedad de consumo –que en algunos aspectos y con moderación y consciencia está muy bien-, y están tan atentos a los placeres que proporcionan satisfacciones inmediatas, y se dejan deslumbrar de tal modo por las cosas a las que se les adjudica una importancia que no tienen, que desatienden dedicarse a la que es una tarea que van incluidas en la vida: la espiritualidad.

 

YO SOY MI ENEMIGO

YO SOY MI ENEMIGO

 

 

En mi opinión, casi todas las personas disponemos de la capacidad –no siempre positiva- de ser auto-exigentes –y en demasiadas ocasiones, excesiva e injustamente exigentes-, auto-controladores, inquisidores, y jueces que se aplican una ley personal que no siempre es justa.

 

Las personas más inteligentes “bloquean” la información inútil

Las personas más inteligentes “bloquean” la información inútil

La inteligencia es una capacidad compleja, no implica únicamente ser capaces de procesar de manera rápida la información y mezclar ideas aparentemente inconexas para resolver problemas sino también ser lo suficientemente flexibles como para cambiar de rumbo cuando nos encontramos en un callejón sin salida e incluso tener un alto grado de autocontrol.

¿QUÉ ESTOY HACIENDO CON MI VIDA?

¿QUÉ ESTOY HACIENDO CON MI VIDA?

En mi opinión, esta es una de esas preguntas imprescindibles que hay que repetirse bastante a menudo, porque el hecho de prestarle atención y dedicarse a buscar la respuesta cierta y correcta, cambiará, sin duda, nuestra vida.

Así es de importante.

La pregunta conviene hacérsela, eso sí, desde el interés de mejoramiento –y con voz firme, pero amorosa- y no poniendo un tono y una intención de reproche.

El modo en que se haga la pregunta, y la actitud con que se haga, van a marcar –sin duda- el resultado de la indagación.

¿POR QUÉ APLAZO LOS CAMBIOS NECESARIOS?

¿POR QUÉ APLAZO LOS CAMBIOS NECESARIOS?

En mi opinión, esta es una pregunta que nos tenemos que hacer casi todos, porque casi todos –yo incluido, por supuesto- aplazamos en numerosas ocasiones el momento de hacer ciertos cambios que sabemos que son importantes, convenientes, imprescindibles, casi vitales, pero…

Pero nos entra una especie de pereza que es la suma de otras cosas: nuestra variabilidad, la inconstancia, algunas dudas, cierta desconfianza en uno mismo y en las propias capacidades, miedo, falta de decisión, excesiva precaución…

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